domingo, 24 de noviembre de 2024

El mito

 

¿Qué es un mito?

Se trata de un relato tradicional que forma parte del sistema de creencias de una cultura. De este modo, los mitos buscan explicar el origen del mundo, de los fenómenos naturales, de los valores humanos, de los dioses y de la organización del universo.

Se ubica en un plano distinto del discurso científico o histórico. Opera a través de símbolos, arquetipos y estructuras narrativas universales ligadas al inconsciente colectivo para así otorgar sentido a la existencia.

Desde una perspectiva antropológica, constituye una forma arcaica pero aún viva de pensamiento, que se basa en la analogía y la repetición ritual, y no en la deducción lógica.

Características de los mitos

Carácter sagrado y trascendente

El mito no es profano ni anecdótico, sino que está vinculado con lo sagrado. En muchas culturas se considera una revelación de verdades, transmitidas por los dioses o los ancestros.

Por ello, su narración forma parte de rituales religiosos o festividades. Además, tiene el poder de “recrear” el orden primordial cada vez que se cuenta.

Protagonismo de seres sobrenaturales

Los personajes de los mitos suelen ser dioses, espíritus, monstruos, héroes semidivinos o fuerzas de la naturaleza personificadas.

Estos seres representan fuerzas arquetípicas: el bien y el mal, el caos y el orden, la fertilidad, la guerra, la muerte, etc. Su comportamiento ejemplifica conflictos cósmicos o humanos de forma simbólica.

Muchas veces los mitos relatan las relaciones entre los dioses y los humanos, y cómo esas relaciones definieron el orden del mundo.

Tiempo mítico

El tiempo en que ocurren los mitos no es lineal ni cronológico, sino qu sagrado, circular o eterno. Es un tiempo fundacional: el “gran comienzo”, cuando los dioses actuaron y crearon la realidad.

Por ello, para las culturas tradicionales, el mito no está en el pasado, sino que “sucede siempre” y puede ser revivido simbólicamente en cada rito.

Oralidad y transmisión colectiva

El mito se transmite de generación en generación por medio de la oralidad, lo que permite su adaptación, reelaboración y reinterpretación.

Esto lo hace flexible, pero también profundamente arraigado en la tradición. Esta transmisión fortalece la memoria colectiva y la identidad cultural.

Función explicativa

El mito da sentido a lo que no se puede explicar por medio de la razón o la ciencia, especialmente en las culturas originarias. No sólo explica fenómenos naturales (como el trueno o las estaciones), sino también la existencia del mal, del sufrimiento, del orden social o del destino.

Aunque no ofrece “explicaciones científicas”, proporciona una comprensión simbólica, lo que puede resultar más profundo en ciertos niveles de experiencia humana.

Función normativa

Los mitos transmiten valores, reglas morales, prohibiciones (tabúes) y modelos de conducta. Por ejemplo, el mito de Ícaro advierte sobre los peligros de la desmesura.

En muchas culturas, fundamentan la ley, la jerarquía social, el género, la autoridad religiosa o los roles familiares. Por eso, muchas veces son invocados para justificar tradiciones o resistir el cambio cultural.

Carácter colectivo y universal

El mito no pertenece a un autor individual, sino al imaginario colectivo. Es propiedad de un pueblo, una tribu, una nación o, incluso, de toda la humanidad .

Pese a sus diferencias culturales, estos relatos comparten estructuras universales: héroes que descienden a los infiernos, dioses que mueren y resucitan, diluvios purificadores, árboles sagrados, serpientes sabias o malignas, etc. Esto demuestra que responde a necesidades humanas comunes más allá del tiempo y el lugar.

Relación con los rituales

Muchos veces los mitos no sólo se narran, sino que se escenifican en rituales, como los dramas religiosos, las danzas sagradas o las festividades del calendario agrícola.

El rito no representa el mito, reproduce su eficacia simbólica, permitiendo que la comunidad participe del tiempo sagrado y restablezca el orden cósmico.

En este sentido, mito y rito son inseparables: el primero da sentido al segundo, y el segundo reactualiza al primero.

Tipos de mitos

Aunque los mitos no siempre se pueden clasificar de forma rígida (porque muchos abarcan varios temas a la vez), los especialistas han identificado distintas categorías según el contenido temático y la función simbólica que cumplen.

Cada tipo responde a una necesidad existencial y social distinta.

Mitos cosmogónicos (origen del mundo)

Explican cómo surgió el universo, la tierra, el cielo, los mares y el orden cósmico. Son los relatos fundacionales por excelencia, pues marcan el paso del caos (desorden) al cosmos (orden).

Estas narraciones reflejan el deseo humano de comprender el principio de todo y su lugar en el orden cósmico.

Mitos teogónicos (origen de los dioses)

Se centran en el nacimiento, genealogía y relaciones entre los dioses y entidades sobrenaturales. Así, establecen jerarquías divinas, funciones sagradas y poderes espirituales.

Sirven para justificar las figuras de culto en una religión y los rituales destinados a apaciguar o venerar a ciertos dioses.

Mitos antropogónicos (del origen del ser humano)

Narran cómo fue creado el ser humano, de qué materia, con qué propósito, y muchas veces, explican su destino, fragilidad o su relación con lo divino.

De esta manera, proporcionan identidad espiritual al ser humano, así como permiten explicar sus dones y limitaciones. 

Mitos etiológicos (del origen de fenómenos o costumbres)

Dan razón de por qué existen ciertos hechos, prácticas, lugares y costumbres. Son más localizados y específicos, pero mantienen su carga simbólica y cultural.

Así, legitiman tradiciones, celebraciones, estructuras sociales o paisajes sagrados.

Mitos escatológicos (del fin del mundo o transformaciones catastróficas)

Se centran en el destino final del universo, el juicio de los vivos y los muertos, la destrucción y renovación del mundo. Suelen ser cíclicos, es decir, el mundo termina para volver a comenzar.

Reflejan el miedo humano a la muerte colectiva, pero también la esperanza en una renovación espiritual.

Mitos heroicos (hazañas de héroes culturales)

Relatan la vida, pruebas, viajes y muertes de héroes míticos, hijos de dioses y humanos. Estos personajes median entre el mundo divino y el mundo humano.

Por ello, tienen una función ética y educativa. Representan modelos de conducta, valores como el coraje, la sabiduría o el sacrificio. Los héroes son espejos del alma humana.

Origen de los mitos

El mito surge en las primeras etapas del pensamiento humano como una forma de comprender y dar sentido al mundo. Antes del desarrollo del pensamiento racional, el ser humano necesitaba relatos que le permitieran estructurar la realidad y enfrentar sus temores existenciales: la muerte, el caos, el dolor, el destino.

Así, emergieron como expresiones simbólicas del inconsciente colectivo y como respuestas intuitivas a grandes interrogantes.

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