lunes, 12 de agosto de 2024

Poema 20

 

Poema 20

Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos

Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,

mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,

y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

martes, 6 de agosto de 2024

"Un perro andaluz" Luis Buñuel (película surrealista)


https://www.youtube.com/watch?v=pF6hUwkgMbw

Atención: no la miren si son sensibles o si les molestan las imágenes que puedan causar ansiedad. Hay escenas de desnudos.



Tristán Tzará (ejemplo de poema dadaísta)

los dientes hambrientos del ojo
cubiertos de hollín de seda
abiertos a la lluvia
todo el año
el agua desnuda
oscurece el sudor de la frente de la noche
el ojo está encerrado en un triángulo
el triángulo sostiene otro triángulo

el ojo a velocidad reducida
mastica fragmentos de sueño
mastica dientes de sol dientes cargados de sueño

el ruido ordenado en la periferia del resplandor
es un ángel
que sirve de cerradura a la seguridad de la canción
una pipa que se fuma en el compartimiento de fumadores
en su carne los gritos se filtran por los nervios
que conducen la lluvia y sus dibujos
las mujeres lo usan a modo de collar
y despierta la alegría de los astrónomos

todos lo toman por un juego de pliegues marinos
aterciopelado por el calor y el insomnio que lo colora

su ojo solo se abre para el mío
no hay nadie sino yo que tenga miedo cuando lo mira
y me deja en estado de respetuoso sufrimiento
allí donde los músculos de su vientre y de sus piernas inflexibles
se encuentran en un soplido animal de hálito salino
aparto con pudor las formaciones nubosas y su meta
carne inexplorada que bruñen y suavizan las aguas más sutiles



Características dadaístas: ausencia de signos de puntuación, versos carentes de sentido y casi de significado, obra fruto de azar, no hay un tema ni un título.

"Nocturnos" Juan Larrea (ejemplo de poema ultraísta)

La noche ha abierto su paraguas
Llueve
Los pájaros de la lluvia
picotean los trigos de los charcos
Los árboles duermen
sobre una pata
Revoloteos, revoloteos
Destartala un coche
su estrépito final de endecasílabo
Un hombre cruza como un mal pensamiento
Los mosquitos de agua
colmenean las luces
Incendios de alas
revoloteos
Llueve

Características ultraístas: ausencia de signos de puntuación, acumulación de metáforas y/o comparaciones, valoración de lo poético y simbólico, palabras inventadas usadas como si fueran reales, breve.

"La muerte rosa" André Breton (ejemplo de poema surrealista)

Los pulpos alados guiarán por última vez la barca cuyas
velas están hechas de ese solo día hora a hora
Es la velada única tras la cual sentirás subir por tus cabellos
el sol blanco y negro
De los calabozos rezumará un licor más fuerte que la muerte
Cuando se la contempla desde lo alto de un precipicio
Los cometas se posarán suavemente en los bosques antes
de fulminarlos
Y todo pasará dentro del amor indivisible
Si el motivo de los ríos nunca desaparece
Antes de que sea completamente de noche observarás
La gran pausa de la plata
Sobre un pescador en flor aparecerán las manos
Que escribieron estos versos y que serán husos de plata también
Y también golondrinas de plata sobre el oficio de la lluvia
Verás el horizonte abrirse y de pronto habrá acabado el
beso del espacio
Pero el miedo ya no existirá más y los cristales del cielo y del mar
Volarán por el viento con más fuerza que nosotros
Qué haré yo con el temblor de tu voz
Sonríe danzarina alrededor del único lustro que no caerá
Trampa del tiempo
Subiré los corazones de los hombres
Para una suprema lapidación
Mi hambre dará vueltas como un diamante demasiado tallado
Trenzará los cabellos de su hijo el fuego
Silencio y vida
Pero los nombres de los amantes se olvidarán
Como la adónica gota de sangre
En la luz enloquecida
Mañana engañarás a tu propia juventud
A tu gran juventud luciérnaga
Los ecos solos harán moldes de todos los lugares que existieron
Y en la infinita vegetación transparente
Te pasearás con la celeridad
Que se pide a los animales de los bosques
Acaso te desgranes entre mis despojos
Sin verlos lo mismo que uno se arroja sobre un arma fluctuante
Pero yo perteneceré al vacío semejante a los Peldaños
De una escalera cuyo movimiento se llama muy penoso
Para ti los perfumes desde entonces los perfumes prohibidos
Lo angélico
Bajo el musgo esponjoso y bajo tus pasos que no existen
Mis sueños serán vanos y formales como el rumor de los
párpados del agua en la sombra
Me introduciré en los tuyos para sondear la profundidad
de tus lágrimas
Mis llamadas te dejarán dulcemente vacilante
Y en el tren hecho de tortugas de hielo
No tendrás que tirar de la señal de alarma
Llegarás sola a esta playa perdida
Dónde una estrella descenderá sobre tus equipajes de arena

Características surrealistas: uso recurrente de imágenes oníricas e incluso pesadillescas, referencia al sueño, los ojos, elementos vinculados con precipicios, peñascos, imágenes angustiantes.



"Canción del automóvil" Vladimir Mayakovski (ejemplo de poema futurista) fragmento

 ¡Dios vehemente de una raza de acero,

automóvil ebrio de espacio,

que piafas de angustia, con el freno en los dientes estridentes!

¡Oh formidable monstruo japonés de ojos de fragua,

nutrido de llamas y aceites minerales,

hambriento de horizontes y presas siderales

tu corazón se expande en su taf-taf diabólico

y tus recios neumáticos se hinchen para las danzas

que bailen por las blancas carreteras del mundo!

Suelto, por fin, tus bridas metálicas…

¡Te lanzas con embriaguez el Infinito liberador!

Al estrépito del aullar de tu voz…

he aquí que el Sol poniente va Imitando tu andar veloz,

acelerando su palpitación sanguinolento a ras del horizonte…

¡Míralo galopar al fondo de los bosques!…

¡Qué importa, hermoso Demonio!

A tu merced me encuentro…

¡Tómame sobre la tierra ensordecido a pesar de todos sus ecos,

bajo el cielo que ciega a pesar de sus astros de oro,

camino exasperando mi fiebre y mi deseo,

con el puñal del frío en pleno rostro!

De vez en vez alzo mi cuerpo para sentir en mi cuello,

que tiembla la presión de los brazos helados

y aterciopelados del viento.

¡Son tus brazos encantadores y lejanos que me atraen!

Este viento es tu aliento devorante,

Insondable Infinito que me absorbes con gozo…

¡Ah! los negros molinos desmanganillados

parece de pronto que,

sobre sus aspas de tela emballenada

emprenden una loca carrera

como sobre unas piernas desmesurados…

He aquí que las Montañas se aprestan a lanzar

sobre mi fuga capas de frescor soñoliento…

¡Allá! ¡Allá! ¡mirad! ¡en ese recodo siniestro!…

¡Oh Montañas, Rebaño monstruoso, Mammuths

que trotáis pesadamente, arqueando los lomos Inmensos,

ya desfilasteis… ya estáis ahogadas

en la madeja de las brumas!…

Y vagamente escucho el estruendo rechinante

producido en las carreteras

por vuestras piernas colosales de las botas de siete leguas…


Características futuristas: glorificación del automóvil, la máquina, la velocidad, se encuentra la belleza en las partes del automóvil, se le describe como a una amada. Utilización de onomatopeyas que refieren a los sonidos del motor, escaso uso de signos de puntuación.

domingo, 28 de julio de 2024

El teatro español del siglo XX y Federico García Lorca Fuente: prof. Carmen Alonso González, Santander, España.

 1. CONTEXTO HISTÓRICO – LITERARIO



Federico García Lorca es una de las figuras más importantes de la literatura española del siglo XX. Pertenece a la llamada Generación del 27 y su obra contribuye de manera decisiva a la renovación tanto de la poesía como del teatro durante los años veinte y treinta.

1.1.       CONTEXTO HISTÓRICO

El sistema político de la Restauración se mantiene vigente a comienzos del siglo XX con el reinado de Alfonso XIII. España sigue siendo un país atrasado, de economía agrícola, pero la neutralidad durante la Primera Guerra Mundial permite cierto desarrollo económico con una incipiente industrialización. De manera progresiva se producen cambios en la sociedad española: crecimiento urbano por el éxodo rural, consolidación de la burguesía, aparición del movimiento obrero que reivindica mejoras sociales y económicas. Estas transformaciones generan problemas que el régimen político se muestra incapaz de resolver, de manera que las tensiones sociales, agravadas por el coste humano y económico que supone la guerra en Marruecos, provocan una crisis que desemboca en el golpe del general  Primo de Rivera. Se inicia, así, la dictadura (1923 - 1930). Durante algún tiempo se restablece la paz social y una política económica proteccionista e intervencionista consigue una relativa prosperidad; no obstante, también la dictadura terminará por fracasar y la crisis económica y la conflictividad social obligan a dimitir a Primo de Rivera. La monarquía no resiste durante mucho más tiempo y el 14 de abril de 1931 se proclama la segunda  República. El periodo republicano se caracteriza por su inestabilidad política: tras el bienio reformador, la victoria electoral de la derecha da paso al llamado bìenio negro; en las elecciones de 1936 triunfa el Frente Popular y el ambiente de radicalización y violencia creciente culmina con la sublevación militar del 18 de julio de 1936.  Comienza entonces la guerra civil (1936 - 1939) que pone fin a la República; tras la guerra, se establece en España el régimen del general Franco.

1.2.       CONTEXTO CULTURAL LITERARIO

Respecto a la cultura española de comienzos de siglo, se produce una intensa renovación gracias a movimientos como el Novecentismo o las vanguardias. El Novecentismo es el movimiento cultural dominante en la segunda década del siglo; destacan intelectuales como José Ortega y Gasset o Eugenio d'Ors. Los novecentistas pretenden que España siga el camino de la modernidad europea y defienden (en ensayos como La deshumanización del arte, de Ortega) un arte puro, que busque el placer estético al margen de las preocupaciones políticas o religiosas y de las emociones individuales. Sus ideas tendrán una gran influencia en la literatura española de este periodo. Por otro lado, de manera simultánea, los movimientos vanguardistas europeos penetran en nuestro país de la mano de figuras como el propio Ortega y Gasset o Ramón Gómez de la Serna. Las vanguardias defienden una ruptura total con la tradición y experimentan nuevas formas de creación artística. Movimientos como el ultraísmo (que recoge elementos de las diferentes vanguardias europeas) o el superrealismo fueron decisivos en la literatura española de estos años. Por ejemplo, en varios poetas de la Generación del 27 (el propio García Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda) es notable la influencia del surrealismo.

1.2.1.  LA POESÍA

Este impulso de renovación afecta a los diferentes géneros literarios. Dentro de la poesía, sobresale Juan Ramón Jiménez, cuyo ideal de poesía pura significa la superación definitiva del Modernismo (dominante desde finales del siglo anterior) y es una referencia para los poetas que vendrán  a continuación. Precisamente, el deseo de innovación reúne a un grupo de poetas jóvenes con evidentes rasgos comunes que permiten hablar de una generación literaria: son los-poetas de la Generación del 27 (Pedro Salinas, Jorge Guillén, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre). Este término alude a la participación de varios de ellos en un acto público de homenaje a Luis de Góngora, celebrado en 1927 con motivo del tercer centenario de su muerte. Los poetas del 27 siguen el ideal de la poesía pura, una poesía que busca la «belleza y en la que la inteligencia es más importante que el sentimentalismo. Con este fin, pretenden integrar la tradición y la modernidad: por un lado, proclaman su admiración por los poetas clásicos españoles y utilizan formas propias de la poesía popular; por otro lado, incorporan el lenguaje propio de la poesía vanguardista (importancia de la metáfora, búsqueda de imágenes  basadas en asociaciones sorprendentes). Pasado el tiempo, se observa el agotamiento del ideal de la poesía pura y una evolución hacia una poesía más humana, donde caben el neorromanticismo y el compromiso social y político. El final de la guerra civil supone la desaparición de la Generación del 27 como grupo literario. Por su parte, en el género novelesco también se aprecian deseos de cambio: a partir de las ideas novecentistas, autores como Gabriel Miró o Ramón Pérez de Ayala emprenden una profunda renovación de la novela española; la influencia de las vanguardias da origen a una novela concebida como un juego intelectual, en la que la trama narrativa ya no es importante (Ramón Gómez de la Sema, Benjamín Jarnés).

1.2.2.  EL TEATRO EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO

En relación con el género teatral, durante el primer tercio del siglo XX conviven un teatro comercial, de éxito entre el público, y un teatro innovador, de mayores pretensiones intelectuales y artísticas. El teatro comercial viene representado por la comedia burguesa de Jacinto Benavente (Los intereses creados); este género se caracteriza por su conservadurismo estético e ideológico: se trata de obras realistas, que reflejan la ideología y la moral del público burgués y que apenas plantean una crítica intrascendente de los convencionalismos sociales. También tiene gran éxito el llamado teatro en verso, constituido por dramas históricos en verso que intentan recuperar la tradición teatral española (su autor más sobresaliente es Eduardo Marquina). Por último, no debe olvidarse el teatro cómico dirigido al público popular: a este género pertenecen los sainetes de Carlos Arniches, que recrean el ambiente castizo madrileño (no obstante, Arniches cultivó, por otra parte, un teatro con intenciones de crítica social: la tragedia grotesca, con títulos como La señorita de Trevélez), y las obras de los hermanos Álvarez Quintero, que representan un costumbrismo andaluz folclórico y superficial; otro ejemplo de este tipo de teatro es el astracán de Pedro Muñoz Seca, caracterizado por su humor disparatado (La venganza de don Mendo, parodia de los dramas históricos).

 Como se ha dicho, otros autores se apartan del teatro comercial y pretenden hacer algo nuevo. Así ocurre con la obra teatral de algunos miembros de la Generación del 98 (Unamuno, Azorín) o de Jacinto Grau. Sin duda, la figura más relevante es Ramón del Valle - Inclán, creador del esperpento (Luces de Bohemia); el esperpento ofrece una visión deformada de la realidad para mostrar sus aspectos más grotescos y absurdos con intención satírica, burlesca y paródica: Valle hace una crítica feroz de la sociedad española de la época. La ruptura estética que provocan las vanguardias también se refleja en el teatro: el teatro vanguardista abandona el realismo y se caracteriza por su naturaleza simbólica. Destacan autores como Max Aub o Alejandro Casona (quienes, tras la guerra civil, seguirán escribiendo en el exilio). De carácter muy distinto es la obra de Enrique Jardiel Poncela (Cuatro corazones con freno y marcha atrás), que propone una profunda renovación del teatro cómico por medio de un humor basado en la imaginación y la inverosimilitud. Por su parte, algunos miembros de la Generación del 27 combinan la poesía con una notable obra dramática, en la que se aprecia su espíritu innovador; es el caso, por ejemplo, de Rafael Alberti quien cultiva el teatro poético de intención filosófica (El hombre deshabitado) con el teatro político (el teatro de urgencia con fines de propaganda política durante la República y la guerra civil o, ya en el exilio, Noche de guerra en el Museo del Prado). Ahora bien, la obra teatral más importante del grupo del 27 pertenece a Federico García Lorca.

1.2.2.1.      FEDERICO GARCÍA LORCA

Federico García Loca nace en Fuentevaqueros (Granada) en 1898 en el seno de una familia acomodada. Inicia estudios universitarios, pero muy pronto muestra su inclinación artística: además de la literatura, se interesa por la música, el dibujo o el folclore. En 1919 se traslada a Madrid y se establece en la Residencia de Estudiantes, centro de la vida cultural y literaria de la época. Tras una crisis personal y creativa, en 1929 viaja a Estados Unidos y vive en Nueva York durante unos meses; más tarde pasará algún tiempo en Cuba. De regreso a España, ya en tiempos de la Segunda República, se dedica de lleno al teatro. Dirige La Barraca, una compañía de teatro ambulante; el gobierno republicano defiende la necesidad de acercar la cultura a los más humildes y Lorca piensa que el teatro puede contribuir a la educación del  pueblo. En 1936 manifiesta su apoyo al Frente Popular. Una vez comenzada la guerra civil, es asesinado en Granada. El carácter alegre y el espíritu creativo de García Lorca no pueden ocultar un profundo conflicto íntimo (posiblemente relacionado con su homosexualidad), un sentimiento de insatisfacción y angustia que no deja de reflejarse en su obra literaria, en la que el destino trágico del ser humano y la muerte son temas constantes. La poesía de García Lorca (Romancero gitano, Poeta en Nueva York) representa de forma insuperable la fusión entre tradición y renovación: el lenguaje popular propio de la poesía tradicional y el lenguaje vanguardista (es muy importante la influencia del superrealismo en alguna de sus obras)  se integran de manera armónica.

1.2.2.2.      ETAPAS EN EL TEATRO DE LORCA

El teatro de Lorca se divide en tres periodos fundamentales. En primer lugar, puede hablarse de un periodo temprano (hasta 1929). De esta primera etapa es Mariana Pineda, un drama en verso de carácter romántico sobre el sacrificio de una heroína liberal por sus ideales de amor y libertad; a continuación, Lorca se inspira en las formas populares y el teatro para títeres le sirve como modelo para componer dos farsas para guiñol (Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita, Retablillo de don Cristóbal) y dos farsas para personas (sobre el tema del viejo y la niña, es decir, la diferencia de edad en el matrimonio (La zapatera prodigiosa, Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín).
Más tarde, con el viaje a Estados Unidos se inicia una segunda etapa. Es la época del teatro experimental (Así que pasen cinco años, El público): se trata de obras de vanguardia, de carácter surrealista, prácticamente irrepresentables (Lorca las llama comedias imposibles).
Por último, la obra teatral de García Lorca alcanza su periodo de madurez en los años treinta, durante la República, cuando escribe sus obras más importantes y de mayor éxito comercial. Se observa un proceso de depuración hacia un teatro más sencillo: Lorca contiene su afán de experimentación y busca fórmulas dramáticas más convencionales (sin renunciar a su deseo innovador), pues llega a la conclusión de que el teatro sólo puede cumplir su finalidad social si se acerca al público. En esta época escribe dos tragedias: Bodas de sangre (sobre un amor con un destino trágico, puesto que la rivalidad familiar y las convenciones sociales lo hacen imposible) y Yerma (sobre el tema de la mujer estéril); por último, a esta etapa pertenecen también dos dramas: Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores y, finalmente, La casa de Bernarda Alba (la última obra de Lorca, concluida poco antes de su muerte).

A pesar de su constante evolución, la obra dramática de Federico García Lorca mantiene una serie de características generales. Desde el punto de vista formal, su teatro nunca renuncia a la experimentación de nuevos modos de expresión que le permitan alejarse de los modelos comerciales o convencionales. Esta voluntad renovadora le hace superar la estética realista para crear un teatro poético, que manipula artísticamente la realidad y que recurre a elementos simbólicos. Respecto a su contenido, el teatro lorquiano presenta una evidente unidad temática: toda su obra plantea, de una u otra forma, el conflicto provocado por las normas sociales que frustran los anhelos de realización personal de los individuos. Este conflicto está en el origen de temas como el destino trágico o la inevitable asociación entre amor y muerte; además, explica el protagonismo femenino, dado que son las mujeres quienes mejor encarnan el sufrimiento debido al carácter represivo del orden social. Para acabar, Lorca defiende un teatro con conciencia social, pues entiende que es un instrumento de comunicación que debe servir para la educación del pueblo (me he entregado a lo dramático, que nos permite un contacto más directo con las masas); en definitiva, propone un teatro que recupere su carácter didáctico (el teatro, dice, es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la educación de un país).